Aranjuez: esplendor en primavera

Por | 15 marzo, 2015 | 0 comentarios

Palacio AranjuezLos meses que preceden al verano eran los elegidos por las familias reales durante el siglo XVIII, y parte del XIX, para gozar de los lujos del Palacio de Aranjuez. Al principio, los moradores de la Casa de Austria no se quedaban más que un mes en este Real Sitio, pero con Felipe V las estancias pasaron a ser de hasta tres meses.

Uno de los monarcas más enamorados del lugar fue Fernando VI que, en compañía de su mujer, Bárbara de Braganza, organizaban suntuosos festines durante los meses de primavera. Fue él, de hecho, quien ordenó construir una población cercana al palacio que permitiera alojar a la corte, para lo cual se trazó un plan urbanístico con calles arboladas para los nuevos vecinos: hasta 700 familias al servicio del rey.

Colarse en este Palacio de aspecto afrancesado, con esa piedra rosada, es sentir cómo era la vida cotidiana de ese tiempo plácido antes las revueltas del famoso motín, el motín de Aranjuez, de 1808. Grandes salones, en aquel tiempo en que aún no se había inventado ese elemento tan sencillo como importante, el pasillo, sorprenderán al visitante. Un Versalles castizo que incluye salas abigarradas como la ‘árabe’ de ‘fumar’, que se encargó a uno de los decoradores de La Alhambra.

O la sala china, donde es imposible encontrar un rincón libre de motivos asiáticos. Abunda la decoración rococó, muchos relojes y chaise-longues, así como un buen número de pinturas, como las de Luca Giordano (o Lucas Jordán, como se le conoció también, autor de obras como los frescos de El Palacio del Buen Retiro).

Son muchos los atractivos de este privilegiado lugar, como sus maravillosos jardines: el del Parterre, el de la Isla, el de Príncipe y el de Isabel II. El del Príncipe es el más extenso de todos, con unas 150 hectáreas, y cuenta con gran variedad de árboles, fuentes, estanques y hasta un embarcadero. Ideal para un paseo romántico bajo el suave sol de abril o mayo.

No hay coste alguno por acceder a estos jardines, pero sí para el Palacio Real, con una entrada general de 9 euros, con descuentos variables. Para acudir a esta villa con encanto, lo mejor es tomar el tren de Cercanías, C-3, que sale de la estación de Atocha con muchas frecuencias. Desde nuestro hotel en la Puerta del Sol, lo más fácil es tomar el tren en la estación de Cercanías de Sol y cambiar en Atocha. También hay autobuses, de las compañías Aisa y Samar, en la estación de Méndez Álvaro.

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