Un paseo por la Residencia de Estudiantes

Por | 19 febrero, 2015 | 0 comentarios

Residencia de EstudiantesSus habitaciones acogieron a pensionados que con el tiempo se convertirían en leyendas, como Federico García Lorca, Salvador Dalí o Luis Buñuel. Fueron los años gloriosos de la Residencia de Estudiantes, las primeras décadas del siglo XX, hasta que la guerra civil puso todo patas arriba y el franquismo se encargó de diluir el espíritu de progreso e investigación de ese lugar.

Porque la Residencia de Estudiantes era más que un bloque de edificios al college británico, y se constituyó como pieza clave en la acción de la Institución Libre de Enseñanza, o de la Junta para la Ampliación de Estudios, que promovía el intercambio de estudiantes con el extranjero y la creación de una tupida red de contactos académicos.

De esos años en que España trataba de europeizarse trata la exposición ‘Redes Internacionales de la Cultura 1914-1939’, que habla de aquella Edad de Plata que vio florecer a un buen número de artistas, intelectuales y hasta científicos (Ramón y Cajal o Severo Ochoa, por citar algunos). Unos años en que Europa sufría los embates de la Primera Guerra Mundial, mientras que España, neutral, parecía coger fuerza y hasta servía de país de acogida para artistas e intelectuales extranjeros, como fue el caso de Robert y Sonia Delaunay.

En tiempos de crisis, hay quien dice que más espiritual que económica, es bueno acercarse a la parte más amable del pasado. Aquella que podría haber sentado las bases para una España diferente, en la que poetas como Juan Ramón Jiménez, un habitual de la Residencia de Estudiantes, iban haciendo méritos para ese reconocimiento posterior que le llegó en forma de Nobel de Literatura.

La exposición, dividida en tres salas (‘Por Europa y América’; ‘Entreguerras’ y ‘Exilio’) permite conocer las medidas que se tomaban entonces para fomentar el intercambio científico y cultural de España con el resto del mundo y muestran los éxitos de algunas de nuestras personalidades más destacadas. Como la portada que le dedicó la revista ‘Time’ a Salvador Dalí, con foto de Man Ray, en diciembre de 1936, las traducciones al inglés de ‘Poeta en Nueva York’, de Lorca, o cómo el exilio de artistas como Luis Buñuel contribuyó al enriquecimiento cultural de países como México.

Con entrada libre, la muestra se puede visitar hasta el 8 de marzo y es una buena ocasión para recorrer este lugar que rezuma cultura. Atentos a la reproducción que hay en una de las fachadas de una de las habitaciones que podían haber usado alguno de sus más ilustres residentes, decorada como la tenía Federico García Lorca.

De fácil acceso a pie, tras bajarse en la parada de metro Gregorio Marañón (línea 10) a la que podemos llegar rápidamente desde nuestro hotel del centro de Madrid, a un paso de la Puerta del Sol.

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