Cocina castiza: los mejores cocidos de Madrid

Por | 29 octubre, 2014 | 0 comentarios

cocido madrileñoCon el otoño vuelven las ganas de comer cocido, aunque el verdadero ‘gato‘, ese madrileño por los cuatro costados, es capaz de tomarlo en plena verbena de la Paloma, por mucho agosto que haga. El cocido es un plato en apariencia sencillo, de origen desconocido, y creado por la sabiduría de las familias, que se transmitieron la receta de generación en generación, mejorándola cada vez. Por eso, por la relativa sencillez de su receta (y sobre esto puede haber debates mil), es importante también el entorno en que se toma, así como los rituales a la hora de servirlo.

Un buen restaurante en ese sentido es Casa Jacinto, la clásica tasca (en el buen sentido de la palabra) madrileña, apretada, cálida, en donde los camareros te atienden como si fuera la primera vez que atienden a nadie, de pura simpatía. En torno a 12 euros por persona el cocido, ofrece raciones muy abundantes, por lo que apenas es necesario pedir más. Lo peor, una posible ‘muerte de éxito’, ya que en ocasiones el local se llena de clientes y los camareros pueden verse un poco desbordados. Mejor reservar antes. La zona, junto al Senado, detrás de la Gran Vía, tiene su encanto, como un remanso de paz en pleno Madrid.

Más conocido internacionalmente es la Taberna de la Bola, en la calle homónima, donde el cocido es plato único; si no te gustan los garbanzos no es tu sitio. Se sirve, como en Casa Jacinto, a la manera tradicional, primero la sopa y luego el resto de servicios, los denominados ‘vuelcos’. Es buen sitio para realizar un ‘bautismo’ en el mundo del cocido madrileño y su cultura, con buena calidad precio y una decoración atestada de fotos, con sabor.

Fundado en 1895 como tienda de vinos, Malacatín fue evolucionando a restaurante de cocina madrileña típica, para llegar a ser uno de los que más fama tiene dentro de su sector. Decoración taurina, a la andaluza, abigarrada, ofrece cocido pero también otras especialidades como los callos, el bacalao con tomate e incluso platos más ‘modernos’ como el atún rojo.

De su cocido, destacar que tiene unos vuelcos muy completos, con abundancia de productos, tanto vegetales como animales. No apto para vegetarianos sensibles, porque los animales llegan prácticamente enteros, como es el caso del pollo. Productos traídos de dónde son especialidad, como los garbanzos de Zamora y los chorizos de León, en un local que debe su fama a ese gusto por los detalles. Para salir bien lleno, con ganas de echarse una monumental siesta, por unos 35 euros persona. ¿Dónde? En pleno barrio de La Latina, en la calle de La Ruda.

Estos tres locales están situados a un paseo de nuestro hotel de cuatro estrellas junto a la Puerta del Sol. ¿Te animas a conocerlos durante tu estancia?

Foto: jlastras via Wikimedia Commons. Licencia CC 2.0 Generic.

Categorías: Gastronomía Madrid

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